-Pertenencia-

Escrito por en agosto 23, 2009 a eso de las 12:10 pm.

Ruda, psicosomata,
neurótica, calmada,
segura y original.
Miserable, única y depresiva.
Imponente.
Pero impotente ante vos misma.

Tierna y endemoniada.
Tan feliz que irradias y contagias…
Energía.
Llena de vida y preciosa.

Odiosa, impertinente.
Tan enferma.
Cargada de dolor…
Práctica.

Tu cabello lacio cae por tu frente,
me conduce a tus ojos claros,
con esas pestañas pronunciadas.
Nariz y boca.

Encuentro tu sonrisa,
una pila de dientes
Agresores y carnívoros.
Mis predadores…
Tu cuello, aorta y nuca (conjunto)
blanco directo,
y área de guerra.
Nuestra guerra.

Tus brazos y tu torso.
Pechos y ombligo,
el triangulo geométrico perfecto,
contencioso de la esencia de tu ser.
Reside tu alma en el mismo…
Es todo un pilar.

Bajo.
Tus codos llenos de tierra,
antebrazo y muñeca,
tus dedos y la mugre de tus uñas,
preciosa acumulada en la longitud,
símbolo de tus vivencias.

Caderas, no finas.
Hermosas y simples.
Hacia abajo, mas femenina aun.
(suspiro)

Estructuralmente divina te admiro…

De muslos fuertes y grandes,
pero no grotescos,
finos.
Divinos.

Rodillas femeninas,
cargadas de moretes y granos.
Pantorrillas definidas,
que descansan
en perfectos tobillos.
Sujetos dos pies,
cinco dedos en cada uno.

¿Completa?

Es así como te quiero…

Tan mía,
azul y negro.
Por que sos mía,
y así será. (Infinito)

Si recordas;
siempre lo fuiste,
pareciera una eternidad.
Mía.

Tenes que saberlo;
ambos con un ritmo nos comunicamos,
en el silencio,
y sin la necesidad.

Sos esa con la que soñó papá,
y la que me diseño mamá.

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