-No presente –

Escrito por en septiembre 14, 2009 a eso de las 6:56 pm.

Era la hora de las caras felices y las sonrisas,
“Estoy completa”- me dijo ella.
Le creí por un instante;
Mientras quitaba de en medio lo lloroso de sus ojos,
La sonrisa plástica embotellada,
Y su barbilla que nerviosa brincaba.
Luego de ese macro segundo,
Descubrí;
El frió de sus manos,
Lo débil de sus piernas,
Y entre la supuración de lágrimas en sus ojos dilatados y enrojecidos
Un abismal temor por esa soledad interna,
En su desértico y frió corazón.

No tuve mucho que decir para entonces;
Un abrazo era lo apropiado y pertinente, a mi parecer.
Sin embargo me quede ahí, de pie, frente a ella,
Frente a ese grito de ayuda y de amor.
¡Quería hacer algo! No es mentira.
Pero una pared interna de temores adolescentes a expresarme,
Fueron los impedimentos más grandes para comunicarme.
Su belleza irrefutable fue parte influyente en mi decisión de;
Cerrar los ojos, los puños, morder fuertemente
Y callar.

Se que estuvo mal.
Se que ese no soy yo.
Sabe que su miseria es mi vida.
Sabe que mí tiempo termino.

Se alejo con las horas al otro extremo de la fiesta,
Su figura se fue desgastando con el viento que pasaba,
Su cabello desaliñado y su tímida mirada nerviosa me buscaban.
Y una vez que me encontraron la sonrisa de un alma vacía,
Apareció.

Mi vacío, y mi angustia.
Su vacío y su temor.
Nuestro deseo infinito de,
Sin necesitar el uno del otro,
Completar eso que adentro de cada uno, siempre esta…
Ausente.

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